miércoles, 24 de agosto de 2011

Para recordarme

"Son miles las voces como esas que gritan en Oxford Street. Todas tensas, todas reales, todas provocadas en quienes hablan por la presión de ganarse la vida, de encontrarse una cama, de mantenerse a flote en el alto, indiferente e implacable oleaje de la calle. (...) incluso el moralista debe permitir que esa calle de relumbrón, bulliciosa y vulgar nos recuerde que la vida es lucha, que toda edificación es perecedera, que toda exhibición es vanidad"
(Virginia Woolf, "El oleaje de Oxford Street", en "Londres")