viernes, 16 de diciembre de 2011

Nuevos rumbos

Llega el 2012 y  la Fragua no diríamos que se apaga, sino que deja su ardor por donde anduvo y queda ahí, en un estado que es el de un entonces.
Yo veré qué forma virtual van tomando estos colores, y entonces vuelvo, y para aquel que  encuentre el eco en este raro éter, silbo una nueva dirección.



jueves, 15 de diciembre de 2011

Poemas en Intercuerpos



Aquí, en el blog  Intercuerpos de Catalina Boccardo,  dos series (Algo no pasó y  El placard) que fueron publicadas a su vez  en El manto de mi virtud, Poesía cubana y uruguaya del siglo XXI, 2011






jueves, 10 de noviembre de 2011

Diez preguntas de Moreno y Cuestionario Schmidt

En el blog de Pablo Moreno, respondo a sus 10 preguntas a poetas.
https://sites.google.com/site/10preguntaspara1poeta/ana-laferranderie

Y AQUÍ  respondo al Cuestionario de Alejandro Schmidt.

Gracias!!

martes, 18 de octubre de 2011

La memoria al fin


Un poema de Wislawa Szymborska

La memoria al fin

La memoria al fin tiene lo que buscaba.
Apareció mi madre, se me presentó mi padre.
Soñé para ellos una mesa, dos sillas. Se sentaron.
Volví a sentirlos cercanos y volvieron a vivir para mí.
Dos lámparas, en el crepúsculo, hicieron brillar
sus rostros como para Rembrandt.

Es ahora cuando puedo contar
en cuántos sueños vagaron, de cuántas multitudes
en momentos críticos los arranqué,
en cuántas agonías se me cayeron de las manos.
Aislados, volvían a crecer torcidos.
El absurdo los obligaba a ser absurdos.
Poco importaba que ello no pudiera dolerles fuera de mí
si les dolía dentro de mí.
El populacho soñado oyó cómo llamaba “mamá”
a algo que saltaba chillando en una rama.
Hubo risas, ¡tener un padre con un lazo en la cabeza!
Me desperté avergonzada.

Y por fin.
Una de tantas noches,
de un vulgar viernes a un sábado,
llegaron de repente tal y como yo los quería.
Soñé con ellos, pero como liberados de los sueños,
obedeciéndose ya sólo a sí mismos y nada más.
En el fondo del cuadro se apagaron todas las posibilidades,
a los casos les faltó la forma necesaria.

Sólo ellos resplandecían hermosos, porque eran parecidos.
Pude verlos durante mucho, mucho tiempo, y felices.

Me desperté. Abrí los ojos.
Toqué el mundo como si fuera un marco tallado.

Wislawa Szymborska

sábado, 15 de octubre de 2011

miércoles, 24 de agosto de 2011

Para recordarme

"Son miles las voces como esas que gritan en Oxford Street. Todas tensas, todas reales, todas provocadas en quienes hablan por la presión de ganarse la vida, de encontrarse una cama, de mantenerse a flote en el alto, indiferente e implacable oleaje de la calle. (...) incluso el moralista debe permitir que esa calle de relumbrón, bulliciosa y vulgar nos recuerde que la vida es lucha, que toda edificación es perecedera, que toda exhibición es vanidad"
(Virginia Woolf, "El oleaje de Oxford Street", en "Londres")




viernes, 17 de junio de 2011

Poesía en el Centro. Junio de 2011.


III FESTIVAL DE POESÍA EN EL CENTRO
del 22 al 29 de junio de 2011
Centro Cultural de la Cooperación
Av. Corrientes 1543
Ciudad de Buenos Aires
A la memoria de Horacio Castillo, Néstor Groppa y Gonzalo Rojas
¡Los esperamos!

Apertura: miércoles 22 de junio
Lectura de Rodolfo Alonso, Niní Bernardello (Tierra del Fuego), Susana Villalba y Alberto Muñoz
Sala Solidaridad [2º SS] 18:00 hs.

1ª jornada: jueves 23
Mesa de lectura: Viviana Abnur, Clara Muschietti, Mercedes Araujo (Mendoza), Carlos Aldazábal (Salta) y Miguel Angel Federik (Entre Ríos).Coordina: Rodolfo Edwards. De 18:00 a 20:00 hs.

Mesa de reflexión y debate: ¿De qué hablamos cuando hablamos de poesía? De 20:00 a 22:00 hs.
Participan: Miguel Dalmaroni, Alicia Genovese y Roberto Raschella. Coordina: Mario Goloboff.
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

2ª jornada: viernes 24
Mesa de lectura: Ana Arzoumanian, Hugo Rivella (Salta), Macky Corbalán (Neuquén), Juan Meneguín (Entre Ríos), Alberto Szpunberg. Coordina: Inés Manzano. De 18:00 a 20:00 hs.

Mesa de reflexión y debate: Continuidades y rupturas en la poesía argentina. De 20:00 a 22:00 hs.
Participan: Ricardo Herrera, Tamara Kamenszain, Rodolfo Edwards y Osvaldo Aguirre (Rosario) Coordina: Vicente Muleiro.
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

3ª jornada: lunes 27
Mesa de lectura: Horacio Zabaljáuregui, Nicolás Dorado, Daniel Amiano, Julio Félix Royano, Norberto Antonio (La Plata). Coordina: Rodolfo Edwards. De 18:00 a 20:00 hs.

Mesa de reflexión y debate. Poesía en condiciones de excepción. De 20:00 a 22:00 hs.
Participan: Camilo Blajáquis, Susana Valenti (Rosario), María Medrano, Claudia Prado y Martín De Souza. Coordina: Alicia Genovese
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

4ª jornada: martes 28
Mesa de lectura: Alfia Arredondo (San Juan), Néstor Mux (La Plata), Ana Lafferranderie (Uruguay), Marcelo Carnero y Valeria Meiller. Coordina: Inés Manzano. De 18:00 a 20:00 hs.

Mesa de reflexión y debate: Poesía y regiones. La diversidad poética del país. De 20:00 a 22:00 hs
Participan: Juan Carlos Moisés (Chubut), Julián Axat (La Plata), Sergio De Matteo (La Pampa), y Ricardo Trombino (San Juan). Coordina: Carlos Aldazábal.
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

Cierre: miércoles 29
Lectura de Jacobo Rauskin (Paraguay) y Nara Mansur (Cuba)
Cierre musical: Los tangos de Alberto Muñoz en la voz de Claudia Tomás.
Sala Solidaridad [2º SS] 18:00 hs.

Auspicia: ALBA - Secretaría de Cultura de la Nación – Festival miembro de la Red Nuestra América de Festivales Internacionales

Av. Corrientes 1543, Buenos Aires l www.centrocultural.coop
Prensa: Cecilia Balaguer l Carolina Guevara l prensa@centrocultural.coop l 5077-801

miércoles, 15 de junio de 2011

Moon River


Del libro de Adúriz, "Los nada"

"Moon river"
(glosa)

Más de una milla de ancho, dice la tonada.
Creí que era el Mississippi, pero no,
es un recodo del río Savannah, con homenaje
al notable Mark Twain, entre otras cosas.
Un lugar visto siempre, visto y revisto
con los ojos del amor, que para mí
significan mi ciudad, mi país duro,
mi familia y amigos. Como el río dulce
de La Plata que no vemos porque lo llevamos
dentro, en la respiración y en los ojos, como
si fuera el río de la carne y lo que nos es dado
conocer. Vaya si es ancha esta corriente
para contemplarla si no con reverencia.

Río, que alguna vez cruzaremos con estilo.
Siempre estuve braceando y te aseguro
que no por poseerlo, sino darlo, compartirlo
a los otros, que en mi caso fue el poema.
Cómo no hacerlo si sentí ese empuje furioso
que me dieron tantos, cada uno a su modo.
Marechal y "El domador de caballos", el increíble
"Zona" de Apollinaire, nuestro primer hermano.
Creo que escribir es eso: llegar a la otra orilla,
a todos esos que uno no es, como dice quizás
el proverbio: la belleza está en los ojos
del contemplador, una sentencia que rueda
desde antiguo, y que en mis ojos son los de un lector
agradecido a tantos maestros que le dieron.

Río hacedor de sueños y rompe corazones,
allí donde vas te sigo y trato de entender cada onda
que me acerca y separa de la orilla
o quizá no, del inifinito misterio que nos rodea
con apretura y congoja, sin ver el otro día,
o nos sumerge sencillo en el gozo de nuestros
hijos con quienes vamos braceando y descubriendo
su forma en los vaivenes de la corriente. Valió vivir
también me digo, aparte de conocer tantos libros,
para leer estos libros vivos de páginas crecientes
y ahora tan mágicos, que traen nietos con figuras
y cuentos para niños, como un futuro encarnado
de que el río siempre estará aquí para quien quiera.

Hice mi sueño con brusca incertidumbre. Hice el abrir
los ojos de mañana, para ver a otros que me hicieron
a un tiempo. A mi mujer, que honró siempre el vivir
con una acalambrante inteligencia, sin conceder
a lo dañino. Puede parecer blandengue, lo que digo
pero lo curioso: no lo es. Tomados de una mano
invisible, ambos seguimos en el río de nuestro afán,
roto el corazón tantas veces de belleza o pena sin fin.
Pero aquí mi punto, ella con una sonrisa viva en la boca,
sin ceder, en la resolución nomás de haber apostado su vida
por una sola ficha, cosa que yo no puedo afirmar
sin sentir cierto rubor. Honor entonces al río que permite.

Sí, hay tanto mundo para ver, mi bella errante compañera,
es infinita su riqueza abandonada. Recuerdo, por decir,
los caminos de España, tu compañía en el coche, con
los chicos atrás, corriendo el sueño de nosotros mismos:
la contemplación de las cosas, la naturaleza de las cosas,
el paisaje en secano, las curvas del camino, las lluvias
de Bilbao y tu Asturias querida. Eso al inicio, pájaros
jóvenes de toda juventud. Y luego aquí, al volver
a una lengua más afín, donde se pinta de otra luz el mundo.
Y más tarde, la tarde que presagia la cercanía de la noche
nadando sin parar, vagabundo de nuestra deriva mental
cada vez más honda y bonita, como tus arrugas y tal vez
las mías. Vimos el mundo y el mundo es de nosotros.
Y hay tanto para ver que no terminaría nunca de contarlo.

Los dos buscamos el final del arcoiris (qué maravilla como
metáfora de muerte) de que lo dado es por un día, efímero,
pero por fin plenario, porque lo bueno del río es que no tiene
cauce ni lecho y semeja, a cada momento, que volamos desasidos
de la propia materia, cantando la canción que esto contiene,
melodía del aire. No creo ya en la eternidad, y si la hubiera,
mejor, no importa. Cada mojadura del agua es un cielo de tierra.
El fulgor del instante que nace y que se va, que escurre sin medida
desde el fondo del iris. Este es el arcoiris a cruzar, la mera vida.

Si algo espera detrás de la curva, yo te espero o esperame. Es
de una belleza desaforada cuando andamos del brazo por ahí,
cantando la oración de los mansos, los que no exigen nada.
Y es más, son nada. Polvo de estrellas que regresan
para volverse solamente nubes: amiga, compañera del alma.

Javier Adúriz
"Los nada", libro póstumo
Ediciones del Dock, 2011



Fotografía: barco camino a Colonia, 2010


lunes, 25 de abril de 2011

¿Oís el río?

Un poema de Javier Adúriz

¿Oís el río, Okusai? No está lejos.
Tiene el sonido ambiguo de la vida.
Son como cascotitos limpiándose
con la corriente, algo múltiple.

Prestá atención. Detrás del ruido
se ve el nacimiento rudo de las cosas,
eso íntimo, desesperado, casi, casi
enorme en su notoria nimiedad.

¿Oís, Okusai? ¿Ves? No necesito
que me pongas esa cara de tintorero
feliz. Dejate ir nomás, un poco.
¿O vinimos nada más que para esto?

martes, 12 de abril de 2011


Un poema de Wislawa Szymborska

Vietnam

Mujer, ¿CÓMO TE LLAMAS? - No SÉ.
¿Cuándo naciste, de dónde eres? - No sé.
¿Por qué cavaste esta madriguera?- No sé.
¿Desde cuándo te escondes?- No sé.
¿Por qué mordiste el dedo cordial?- No sé.
¿Sabes que no te vamos a hacer nada?- No sé.
¿A favor de quién estás? - No sé.
Estamos en guerra, tienes que elegir. - No sé.
¿Existe todavía tu aldea?. - No sé.
¿Éstos son tus hijos? - Sí.


W. Szymborska, en "Mil alegrías - un encanto"
Poesía no completa, FCE, 2002

lunes, 21 de febrero de 2011

viernes, 18 de febrero de 2011

La uva intacta



"Algo con el sabor del pasado absoluto se le metió en la boca como si una uva hubiese quedado intacta en el vino"

(Armonía Somers, Sólo los elefantes encuentran mandrágora)


Foto: Mercado Retro de Rosario, primavera de 2010

lunes, 17 de enero de 2011

La lluvia


Un poema de Claudia Masin, de su libro "La Plenitud", que (si pudiera) hoy leería a mi hijo Emiliano

LA LLUVIA

¿Viste cómo llueve? Llovió así toda la noche
y a cada cierto tiempo yo te hablaba, estuvieras donde estuvieras,
aunque fuera en el extremo más inalcanzable
de la tierra. Cuando llueve así, toda la noche, te decía
pareciera que el mundo va a desprenderse de su eje,
pero la sorpresa más inmensa es que el vendaval termina
y todo permanece como estaba, apenas un poco de desorden
que lentamente se transforma en armonía.
Desde niños, vivimos sobreviviendo a catástrofes como esa,
a los efectos de lo que tendría que haber pasado y no pasó:
que la casa se inunde y nuestras cosas se pierdan
arrastradas por la marea sucia, entre piedras y palos
y restos de animales, un desperdicio más lo que hasta entonces
ha sido nuestra historia, los objetos
que confirman que somos seres físicos y no un soplo
filtrándose desde afuera de esa vida brutal de la materia
que no se detiene jamás para incluirnos. ¿Soñaste alguna vez,
cuando llega la violencia del aguacero,
con que el río se salga de su cauce para siempre y nos empuje,
soñaste con la noche en que el rayo finalmente nos alcance,
descalzos bajo la luz, como esperando saber algo
que sólo el impacto de una fuerza sobre el cuerpo
podría revelarnos? Pero el rayo no cae, no cayó.
Ese es el mayor desastre que conozco: haber estado al borde,
una noche, de que nos fuera concedida una verdad
extraordinaria, y al amanecer darnos cuenta
de que somos los mismos y no sabemos nada
que no supiéramos ya.

Claudia Masin
(La Plenitud, Hilos Editora, 2010)


Fotografía: Las Flores, Uruguay, febrero de 2010

martes, 11 de enero de 2011

domingo, 9 de enero de 2011