jueves, 29 de abril de 2010

En Fedro: Raymond Carver y Loorie Moore. Taller de Mori Ponsowy



Dos grandes cuentistas norteamericanos
Raymond Carver y Loorie Moore

Mori Ponsowy dará este taller de un mes en el que se leerán, analizarán y comentarán los cuentos más notables de estos dos escritores.
También se analizará la influencia del editor de Carver sobre el estilo característico del autor.
Un paseo por la obra de dos de los cuentistas más reconocidos en la lengua inglesa contemporánea.

Duración: 1 MES
SÁBADOS 8, 15, 22 y 29 de MAYO
16 hs.
Costo: $ 150.-

Informes e inscripción escribiendo a mponsowy@yahoo.com
Mori Ponsowy es Licenciada en Filosofía, con una Maestría en Ciencias Políticas y otra en Literatura. Ganó el Premio de Novela de la Diputación de Cáceres por "Los colores de Inmaculada", el Primer Premio Nacional de la Secretaría de Cultura de la Nación por su libro de poesía "Enemigos afuera", y el Premio Julio Cortázar a la Mejor Revista Cultural del Año por "lamujerdemivida", de la que fue cofundadora y editora. Su última novela fue finalista del Premio Clarín-Alfaguara 2009. Es colaboradora regular de la página de opinión de La Nación y columnista de la revista dominical del mismo diario.

BLOG www.unagomadeborrar.blogspot.com


PROGRAMA

Primer encuentro:
Repaso por la vida y obra de Carver. Comentaremos los siguientes cuentos de su libro Catedral: “Fiebre”, “Catedral” y “Parece una tontería”. Hablaremos y analizaremos la relación de Carver con su editor, Gordon Lish, a quien muchos atribuyen el inconfundible tono minimalista del escritor.

Segundo encuentro:
Seguiremos con Carver. Comentaremos algunos cuentos de su libro De qué hablamos cuando hablamos de amor: “La calma”, “Por qué no bailas” y el que da título al libro, “De qué hablamos cuando hablamos de amor”.

Tercer encuentro:
Comentaremos los siguientes cuentos de Moore: “Dos chicos”, “Felicidad” y “Tú eres fea también”.

Cuarto encuentro:
Comentaremos los siguientes cuentos de Moore: “Bien dispuesta”, “Vida comunitaria” y “Esta gente es la única clase de gente que hay aquí”. Compararemos los estilos de Carver y Moore y analizaremos las semejanzas y diferencias entre “Una pequeña cosa buena” y “Esta gente es la única clase de gente que hay aquí”.

Raymond Carver está considerado como uno de los mejores cuentistas norteamericanos de la segunda mitad del siglo XX. Nacido en una familia de clase media baja, hijo de un alcohólico violento, él mismo fue presa del alcoholismo durante gran parte de su vida. A los veinte años, casado y ya padre de dos hijos, Carver mantenía a su familia trabajando como portero, mensajero y asistente en una biblioteca. Sin embargo, gracias a la notoriedad que le trajeron sus primeros cuentos, pronto pudo empezar a dedicarle cada vez más tiempo a la literatura.
Carver fue un escritor que no sólo encontró una voz propia, inconfundible, sino que influyó notablemente en la generación de cuentistas posterior a él, dentro y fuera de los Estados Unidos. Cuando murió, en 1988, tenía sólo 50 años, pero ya era reconocido como uno de los más grandes cuentistas en lengua inglesa.

Lorrie Moore, heredera literaria de Carver, es una de las voces más singulares en la literatura norteamericana de hoy. Es autora de tres libros de cuentos, tres novelas, y un libro infantil. En 2006, sin haber cumplido aún 50 años, fue elegida miembro de la Academia Norteamericana de Artes y Letras. Las protagonistas de sus cuentos son casi siempre mujeres que, sumergidas en la vorágine cotidiana o confundidas por las dificultades del amor, analizan el mudo que las rodea con inteligencia y una aguda ironía.

miércoles, 21 de abril de 2010

Presentaciones de poesía en Montevideo


No se lo pierdan los que andan por allí!!!

viernes, 16 de abril de 2010

Región que no acaba


Después de un par de meses vuelvo empujada por estos poemas de Laura Alonso, de su libro "Tratado sobre huecos" (Estuario, Montevideo, 2009).


Sin asidero

no te sostienes
exacto
poema. A ningún hilo
te sostienes. A la lengua
de intentos. De aproximación
resbalas
por planos inclinados
del cielo. No te sostienes
al árbol,
al pájaro.
y te abres
a la madrugada desértica
del cuerpo. Desovas
puertas y más puertas
palabras
que se van cerrando
circulares. Espacios
redundantes. Ecos
del vacío.
y te caes. En caída
libre. Esfera
a la esfera. Espiral
insomnio.
y te cierras. Sin aire
no te sostienes
exacto
poema
del morir.


Sin territorio

no puedo decirte. No
puedo decirlo. No
araño el garguero
abismo,
lo que tiene forma de palabra
y No.

niña del lastre
que carga sus años. No
puedo decirla. No
tengo vocablo. No.

el hueco la traga,
me traga.
¿a dónde?

viene desde lejos. Lejanía,
coordenada antigua. Aparato móvil,
negador.

¿pie plano hunde plano?
Ortopedia para la palabra. Ortopedia
la palabra. Lengua cercenada.

rasgo-hiero-sangro-verbo.

todo nómade
se huye cóncavo. Se abate
perturbado.
el caracol come de sí,
la boca autofagocita el cuerpo,
los objetos se desinflan hacia su interior,
lunar invisible ahueca el papel.

todo se disipa en región que no acaba. No
puedo decirlo. No será lugar.


Laura Alonso


Fotografía: Bleu, de Kristof Kieslowsky



Fragmentos del mail que mandé a Laura, luego de leer su libro

Como en un espacio ingrávido donde todo es hueco, sí, y extensión; caída y pérdida, extensión para la pérdida, conocer el sinfondo de las cosas, esa lucidez que deja blanco el mundo y lo aplana y a la vez le da su espesor; la densidad donde las cosas asumen su plena presencia, porque ya no existen: nacen muriendo.

Ahí leí tu libro, en ese territorio donde nada puede asirse o detenerse y todo se ve con un ojo de lupa, con el ojo enorme que ve el transcurso simultáneo del mundo en su unidad, en su luz y su sombra, en su sombra.

En su atemporalidad es presente, puro presente de lo que no se modifica. Algo asfixiante envuelve, donde las cosas se socavan, se quiebran, colapsan, se hunden. Ese es el mundo, los movimientos del mundo. Un mundo interior en extremo y material hasta la violencia.

Bajo ese impacto, así estoy. No podría decirte ahora otras cuestiones, palabras más o menos necesarias en el texto, detalles mínimos, ¿qué importa eso?.

Es un libro sólido, oscura y límpidamente bello.

Qué decir frente a los huecos donde el tiempo existe en su extrema indefención, donde la muerte es una plena presencia y somos nosotros los insomnes, cuerpo que emana, se evapora, vuelve, observa, se despide y sigue.
Es un libro filoso, con palabras que disecan. Pero no prescinde de la ternura así como de cierta frescura, ese es su mérito. De otro modo sería paradójicamente frío en su intensidad, como ocurre tantas veces.

Dice “pájaro remueve corazón del aire” y trae aire y corazón para respirar y sentir, en una tierra vacía y absoluta, donde todo vive y todo está, ya, de algún modo, siempre, muerto.

Dice “narcótica/ sobre palabra alquímica. Frenesí/ en presencia de otros cuerpos/ hallé/ el hacer del agua..” Y está el agua, el hacer del agua, de lo vivo, del origen.

La muerte es “idea sin boca”, ausencia de palabras. Palabras que no pueden cambiar lo irremediable, no tienen lugar, no “son” lugar. Son transcurso, estadía, consciencia de esa estadía y esa imposibilidad. Traducción de una idea abarcadora e incambiable.

Es eso, “nada más. Proximidad”. Extrema proximidad, extrema consciencia. Eso es la poesía. Eso es el mundo que la poesía traduce, casi criminal, obscenamente.

¿Cómo escapar a esa consciencia, cuando se la tiene?

Si vamos a caer hacia “ningún adentro”, que sea en el terreno/en el fuego de nuestras pasiones. Aunque de ellas reneguemos e intentemos sustraernos de la entrega que requieren. ¿Será que la misma pasión por la vida motiva tamaño enojo frente al Todo Imposible?

“cuando escribo una palabra/ otra se suelta”. Una tarea ardua, agotadora. Un hacer inacabado y minucioso, un movimiento desesperante de lo que no se controla. Lo que ya tiene vida.

“Todo se disipa en región que no acaba” es tan tan bello que no quiero agregarle nada.

“interrogación de un ave extranjera que canta muy bajo”, esa es tu lengua. La que cantando bajo grita, la que se hace cercana desde su extrañeza. La que preguntando responde.

domingo, 11 de abril de 2010

Temporada de invierno

Carolina Esses presenta su libro Temporada de invierno (editado por bajo la luna) , en Fedro.
Martes 20 de abril, a las 20!

Charlotte Gainsbourg / L'un part l'autre reste