sábado, 18 de julio de 2009

Oración del Remanso

Porque mañana me voy unos días (y eso es "remanso"), pero antes que eso porque Elena posteó esta belleza de canción y un comentario en su blog me hizo recordar un cassette donde tenía grabado, hace veinte años, de un lado a Saluzzi y del otro a Fandermole.
Y porque Fandermole es un compositor notable que me deja quieta, mirando lugares inclasificables donde encuentro siempre impulso y memoria. O un tipo de memoria que me hace bien.

Oración del Remanso, en dos versiones
Jorge Fandermole en vivo
otra con mejor audio y fotos



Soy de la orilla brava del agua turbia y la correntada
que baja hermosa por su barrosa profundidad;
soy un paisano serio, soy gente del remanso Valerio
que es donde el cielo remonta el vuelo en el Paraná.

Tengo el color del río y su misma voz en mi canto sigo,
el agua mansa y su suave danza en el corazón;
pero a veces oscura va turbulenta en la ciega hondura
y se hace brillo en este cuchillo de pescador.

Cristo de las redes, no nos abandones
y en los espineles déjanos tus dones.

No pienses que nos perdiste, es que la pobreza nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa más que en morir;
agua del río viejo llevate pronto este canto lejos
que está aclarando y vamos pescando para vivir.

Llevo mi sombra alerta sobre la escama del agua abierta
y en el reposo vertiginoso del espinel
sueño que alzo la proa y subo a la luna en la canoa
y allí descanso hecha un remanso mi propia piel.

Calma de mis dolores, ay, Cristo de los pescadores,
dile a mi amada que está apenada esperándome
que ando pensando en ella mientras voy vadeando las estrellas,
que el río está bravo y estoy cansado para volver.

Cristo de las redes, no nos abandones
y en los espineles déjanos tus dones.

Fuente: musica.com

Jorge Fandermole