viernes, 15 de mayo de 2009

Fijamente mis dedos


Kafka dice en sus Diarios:
"Así me va el domingo apacible, así me va el domingo lluvioso. Estoy sentado en el dormitorio y dispongo de silencio, pero en lugar de decidirme a escribir, actividad en la que anteayer, por ejemplo, hubiese querido volcarme con todo lo que soy, me he quedado ahora largo rato mirando fijamente mis dedos"

Stendhal dice en su autobiografía:
"Si hacia 1795 hubiese comentado a alguien mi proyecto de escribir, cualquier hombre sensato me habría dicho que escribiera dos horas todos los días, con o sin inspiración. Estas palabras me hubiesen permitido aprovechar los diez años de mi vida que malgasté totalmente aguardando la inspiración"

Poder ver que ponemos excusas, dijo Mariana mientras comíamos - después de la prese de "Viajar sola"-; asumir que se tienen expectativas, dijo ayer Battilana cuando hablamos un ratito en Casa de la Lectura; decidir qué espacio darle a la escritura, me digo para alejar el síndrome "Bartleby" del que habla Vila-Matas...