sábado, 27 de diciembre de 2008

Rojo a su manera

Mi saludo de fin de año va nuevamente en forma de poema, esta vez de Irene Gruss. Porque (con todo lo que es) la sigo descubriendo como poeta. También porque este año se presentó su Obra reunida que me regaló Flor y la Gruss vino finalmente - a leer - a Fedro. Y sobre todo porque su taller fue - hace unos años- el inicio de muchas cosas reales, las que se concretan y toman existencia propia y marcan cambios de rumbo.

Transcribo tres poemas que elegí. La idea de callar para escuchar lo hondo (en De qué hablo) me resulta tan pertinente frente al ruido que todo lo tapa y achata en estos tiempos. Leyendo "Cada uno es..", uno desea reconocer el modo propio de "ser rojo" en la poesía y en la vida. Y el tercer poema expresa mi deseo (además de lo que siempre se sueña en lo macro) : un año que deje de nosotros las mejores resonancias.


De qué hablo


Frente al mar hondo
uno debe callar hondamente.
Uno no debe caer
y emitir por esa caída el más mínimo
sonido.
Sólo se puede hablar frente al mar hondo
cuando la luz es tan alta que
se inquieta, cuando
nuestro movimiento es suave,
casi resignado.
Uno no puede hablar
tan fácilmente, porque hablar
así sería
inoportuno,
ingrato.
Frente al mar hondo
uno debe callar,
enaltecerse o retirar
suavemente, sin furia, los pies.
El ruido del mar es demasiado fuerte para
uno,
para todos
a la vez.


Cada uno es rojo a su manera

Cada uno es rojo a su manera
como esas palmeras del Edén
tan verdes, tan rojas fueron.
Yo estuve allí, pasé vociferando
¡he aquí!, la luz del mediodía.
Estuve allí, allí pasé la noche,
ese rojo evaporándose, desvaneciéndose,
de tan intenso fue, tan intenso tuve.
¡He aquí!. El pájaro se asombra
de que lo miremos picotear asombrados;
todavía es un pájaro rojo.


Que te quede de mí
ese ruido de amapolas
endebles y furiosas
besándote,
y guardes la mirada
perdida, detenida
en algún punto fijo, como
si te mirara detenidamente,
perdidamente,
y te toquen la memoria
mis manos
como si te tocara
y veles
el cuerpo vivo,
increíblemente vivo
que tuve.

Irene Gruss


¡ MUY BUEN 2009 PARA TODOS!


Fotografía: Irene (¡!) Jacob en Rouge, de Kieslowski