miércoles, 19 de noviembre de 2008

De quién fueron las manos

Elena Anníbali, vive en Córdoba y tiene este blog

Hoy, por mail, mi amiga Silvia me sugirió que entrara para ver sus poemas. Al entrar, recordé que ya había pasado por allí y leído cosas que me gustaron muchísimo.
Tiene una escritura sólida, pulida,  sin pretensiones, a diferencia de otros buenos lenguajes que se orientan demasiado a una intención, buscan un efecto o  sencillamente ser como se espera,  dos caras de una misma cosa.
Este  poema  me llamó la atención porque además de estar tan bien escrito y tener imágenes que me gustan muchísimo, se ubica en un lugar muy propio. Seguramente hay quien podrá decir que tiene una mirada algo "populista". Yo siento que lo que instala es  una mirada profunda sobre lo que se naturaliza en una cultura, lo que en ella se "olvida": de quien fueron las manos,  algo que celebro encontrar en la poesía y que me conmueve.


Los albañiles me gustan...

los albañiles me gustan

llegan en bandada, un día,
al terreno baldío, al gran hueco,
con su música de cuarteto
en las radios
llegan gritando, llegan
puteando al trompa,
codiciándole la mujer que nunca vieron,
llegan para lastimarse,
para caerse de los andamios,
para romperse la médula jugando
a los angelitos,
llegan para ponerle el hombro
al asunto

y el asunto es acarrear tierra,
arena, agua, cemento,
el asunto,
lo que los cogotudos de la zona
dirían business, es
hacerlo 8, 10, 12 horas seguidas,
con el sol bravo de la siesta,
hacerlo, con el viento sur
del invierno,
hacerlo cansados, poner
ladrillo sobre ladrillo,
sin llorar histéricos por ninguna
cuestión metafísica, porque el tiempo
que les sobra del día
-y siempre son miguitas-
hay que usarlo
para comer,
para bañarse,
para hacerle el amor a la mujer y mirar
cómo crecen los hijos

me gustan, los albañiles,
me gustan
porque todavía tienen tiempo
de gritarnos obscenidades a las mujeres,
de sonreírnos en la vía pública,
de hacernos saber que nos ven,
que nos escuchan el taconeo,
que se fijaron
en el brillo del pelo

me gustan porque cuando se van,
donde había un vacío,
de pronto hay una casa,
una casa armoniosa y a prueba
de tormentas,
es justo recordar de quién fueron las manos,
es justo

Elena Anníbali

15 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad - y es sabés que no regalo elogios - es que este poema me pareció extraordinario. Un hallazgo increíble.

Besos

El viejoleón

silvia dijo...

viejoleón, sé que usted tiene buenos ojos, celebro encontrar eco en ustedes. besos

Ana dijo...

silvita te adoro
vl, otro tanto
el poema es bárbaro, así como muchos los otros que lo acompañan en su lugar de origen
GRACIAS SILVIX!

Malen dijo...

Yo siempre ando por aca, aunque en silencio, pero ahora queria agradecerte los mensajes tan bellos que me dejaste, siempre me hacés emocionar, gracias!!!
Y me encanto este poema, y los otros que pude leer en su blog, muy buena recomendacion. Muchos besos

Florencia dijo...

maravilloso el poema , y tan certero el lugar al que remite, ...
besos , las quiero !
cariños a Malen y al VL

Ana dijo...

Malen bonita, te mando un abrazo transatlántico. Tu blog es preciosísimo, llanamente lúcido, me encanta pasar por ahí
Florcita bloggera, besos

laveron dijo...

el poema es muy bueno y estuve "vichoneando" el blog y vale la pena bucear en él. reconozco que no es el tipo de poesía que más me atrapa, pero está muy bien hecha y cuando algo es bueno, es bueno, más allá de que a uno le atraiga o no.
ana, si venís a Mdeo. escribíme al laveron@hotmail.com y nos vemos. es una lástima que no vinieras antes, para coordinar una lectura tuya en algún sitio de por acá.
Beso!

Ana dijo...

Laurita, me encanta ese "vichoneando" tan uruguayo, esas palabritas cuando resuenan me llevan de nuevo a la playa
Coincido plenamente con vos, cuando algo es bueno es bueno y eso es lo enriquecedor de acercarse a todo tipo de estilos y mundos poéticos cuando son valiosos, más allá del horizonte de lo que habitualmente más nos conmueve
En el ciclo, con Flor intentamos todo el tiempo eso: abrir, abrir, romper lo estanco, escuchar otras voces, no quedarnos en lo hegemónico de la "época", encontrar desplazamientos, recuperaciones, reinvenciones
ESte año fui poquito a Montevideo pero espero ir más el año próximo y a vos te digo igual, a ver si coincidís un último jueves de alún mes y te podés venir a Buenos Aires a Fedro
Besotones y gracias por pasar siempre
Te escribo y nos vemos allá

Caro E dijo...

No entré al blog pero el poema -sobre todo las primeras estrofas me encantó. Tiene un ritmo muy interesante!!! Y la verdad, a mí me gustan -quizás por la mismas y algunas otras razones- los albañiles. No soy original probablemente.
Beso

Ana dijo...

Carito se te extraña!! Busquemos un ratito antes de fin de año que se está yendo
Besotones

maría magdalena dijo...

Hola, Anita, grato descubrimiento el blog de Elena. Por algo nunca dejo de pasar por acá: siempre acecha alguna joya.
Besote montevideano.

Ana dijo...

Hola Magdi!!
Qué alegría que vengas por La fragua, se te extraña
Vi tu mail que prometo contestar a la noche o mañana con más tiempo gracias miles miles por tus textos que espero leer en breve
Me alegra muchísimo que te hayan gustado los textos de Elena, ojalá ella también pueda en algún momento acercarse a los tuyos y así seguir el intercambio
Felicitaciones por los premios y próximas publicaciones!!
Muchos muchos besos

Elena dijo...

Gracias, Ana, por tu generosidad, al postear este poema en tu blog. Por ocupar tu espacio y tu tiempo, además.
Y gracias a Silvia, también, por sus recomendaciones, su interés y su amistad.
Fuerte abrazo desde aquí a ambas.
Elena.

Ana dijo...

Elena, para mí es una alegría, feliz de haberme encontrado con tus textos
Ojalá nos veamos en algún momento
Abrazote enorme y contá con nosotras por aquí

martín m. dijo...

grande, querida elena!

y felicitaciones a ana
por su espacio dedicado a una de las geniales poetas de córdoba

saludos

me puse felíz