
Poemas de distintas épocas de Mónica Carozzi, querida poeta con quien compartimos hace unos años el taller de Irene Gruss junto a otros amigos (Caro Esses, Flor, Mercedes Araujo, Vero Laurino, Alejandro Castro...).
El verbo conocer
Me desconozco. Descanso y es mejor así. Sin apuro. Todo va y viene. Y yo también. Me saco de la galera cada vez. Mi cuerpo va saliendo de mi boca y hay un auto que marcha sin chofer.
Todo se vuelve azul. Sin el telón de fondo no hay camino. Y es mejor así. Líneas, puntos, manías.
Un sopor de azulejos que crecen en la selva.
Una hamaca sin viento.
Sabores, hilachas, desvencijos.
Saludos.
No hay manos, no hay espaldas.
Nadie sostiene nada.
Y es mejor así.
(1996)
De los cafés
I
Todavía hay sol afuera
y la historia que está por empezar
sigue siendo poema en sus contornos.
En el café,
zumbidos
carraspeos
sillas de caño
ventanas herméticas.
Tanto no pasar nada
que la nada
pasa de nuevo hoy,
inventariada.
II
Elijo los cafés
los nombres singulares
la madera
y el mármol a la antigua.
Celebro
los aromas.
Nadie sabe de mí
entonces
yo sí sé.
III
Cada mañana
tiro del hilo gris:
anudado, tenso,
a veces,
subo yo.
(1999)
Debajo de la pila
de huesos
¿cómo no nos van a doler
los pies?
y el cuello
tanto diente apretado
debajo
de la pila
sin comerla ni beberla.
Debajo de la pila de huesos
no hay sitio a donde ir
la puerta estrecha
el paso lento
el movimiento torpe.
Debajo de la pila de huesos
no se sangra
la suerte está echada
en las articulaciones.
De pie
se acomoda la noche
entonces perfuma,
espera
un gesto por venir.
(2006)
Cuarto propio
Visto y considerando que esta es
mi casa
la que tiene
mi olor a flan casero y a arroz con leche
mi lámina de Torres García comprada en
mi viaje a Montevideo
mis discos de Tanturi y Campos
mis ollas, las de siempre,
el piano de Fernanda
la tele de Marina
mi silencio
qué pasaría si subieras
miraras mi ventana
leyeras mis poemas
allí
con esa luz
y tocaras las sábanas.
(2006)
Círculo de luz
A Santa Teresa llegamos
en el Fiat,
después de dos días de camino
con carpas y bolsas de dormir.
El viaje había empezado
en un supermercado de San Telmo,
donde compramos
lo indispensable
y una lata dorada
de dulce de batata.
Nos bañamos en el mar
estoy segura,
conocimos el fuerte
y las playas
hasta Punta del Diablo.
Pero yo me acuerdo
de los días de lluvia
en el auto.
Leíamos
en el asiento de atrás,
Ramón traducía un libro de psicología
o le enseñaba a Fernando
a hacer nudos marineros.
Y más me acuerdo
de las noches
al lado del fuego,
cuando aprendí
a cocinar polenta
cremosa y lentejas
a la manchega.
Hablábamos
de pescadores,
del oficio de escribir
y de una clase de palmeras
que allí llaman yatay.
Cómo nos verían
desde las estrellas.
Cómo se vería
el círculo de luz
desde las estrellas.
Desmedida
Hija,
no acierto con la medida
del agua para la polenta
desde que te fuiste
a vivir sola.
Si hay poco líquido
revuelvo mal
exagero
la fina lluvia
hablo con alguien
por teléfono pongo
el plato en la mesa
mirando a la ventana
y la mezcla se me pega
en el fondo.
Estoy
fuera de tu espejo
y todavía no sé
cuántos recuerdos
entran en un placard.
Milonga en la glorieta
Suena Troilo en la glorieta
de Barrancas
y la milonga gira.
El cielo de siempre
se desliza.
Acá abajo,
sobre las baldosas
yo revivo los tacos
de mis tías
chancleteados
con esmero
y bailo.
Mónica Carozzi
Fotografía de la película "El arco". Kim Ki- duk
Humberto Costantini
-
Cacho Álgebra
Trataré de demostrar
que los autos por la avenida Cabildo
ejecutan exactamente
la música de la soledad.
Admitamos
un aséptico bar,
con ...
Hace 16 horas
10 comentarios:
Muy lindos Ani. En especial "Cuarto propio" y ese verso "hija, esty fuera de tu espejo"
Muchos besos
Los poemas de Mónica Carozzi me acompañan desde hace algunos años. Dsfruté con ellos de mis clases de literatura, van conmigo y también se van con otros, no sé cómo sostenerlos; desde que se me ocurrió darlos a leer ya no están tranquilos en mis cajones ni en mi memoria, toman vuelo, son poemas traviesos, que tienen la costumbre de aquerenciarse en muchos sitios, desafiando las coordenadas del tiempo y el espacio, la lógica topográfica de estar en un lugar y en muchos a la vez...y de estar, esto es lo más sorprendente, en muchos poemas a la vez, por eso es conveniente dejarlos seguir su camino de poemas generosos.
Julia Muzzopappa
que bonitos estos poemas, claros
una semana sin algo nuevo en la fragua y nuevamente con poesia
venir aca es un rito que le da un toque distinto al dia
Hola a los tres!!, qué bueno que pasen y dejen comentarios
Un abrazo enorme a Mónica, también
Aquí estamos, en este lunes post humo y post muchas cosas, esperemos que también pre mejores y sorprendentes aconteceres
me gustó el de punta del diablo, es que amo esos lugares ( polonio, valizas)y estando allí se siente como que hay alguien más, alguien que observa, no puede ser que eso pase desapercibido.
besos.
Leer los poemas de Mónica es encontrar un oasis en la tarde luego de tanto número y adolescencia.
¿Cuándo leeré el poema "Pelo rosa"?
Deseo más oasis para mis tardes de otoño.
E con doble M
Leer los poemas de Mónica es encontrar un oasis en la tarde luego de tanto número y adolescencia.
¿Cuándo leeré el poema "Pelo rosa"?
Deseo más oasis para mis tardes de otoño.
E con doble M
Muy bueno el primero de los textos. Lo he copiado.
Saludos Ana
Ooooooooooooooooooooooooh, había dejado un comentario larguísimo y desapareció!!! No tengo ganas de volverlo a poner así que dejo besos.
Hola kari, emma, alberto, un saludo para los tres
y morita: qué decías que se borró??, me quedé con la intriga... tirame el título por lo menos!
abrazos para todos
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