miércoles, 28 de noviembre de 2007

La lectora provisoria

De la La lectora provisoria  va este fragmento de un texto de Flavia, simpático, sobre el acercamiento a las películas que vimos en otra época.

El arte de rever películas
Harta de ensartarme con bodrios increíbles, decidí volver a ver las películas que alguna vez me habían gustado. Es una experiencia interesante. En primer lugar, comprobé que no me acuerdo nada de las películas que vi hace más de diez años (ni tampoco de las que vi el año pasado) y que vi sólo una vez. Uno cree que se acuerda pero se acuerda poco. Además, uno no es el mismo ni el mundo tampoco.
(...)
Una experiencia dramática fue ver Para atrapar al ladrón de Hitchcock. Esa me la acordaba porque la vi mil veces para escribir una nota para El Amante. Pero esta vez también todo fue distinto. Cuando la vi, todavía no había ido nunca a la Costa Azul, no reconocía los lugares que después se me hicieron familiares por asistir todos los años al festival de Cannes. Y otra sorpresa fue ver a Grace Kelly manejando a altísima velocidad por la haute corniche, el camino en el que perdió la vida. Eso no lo pude soportar. Tuve que hacer fast forward, no podía aguantar la tensión. Me la imaginaba chocando junto a su hija. La veía apretar el acelerador y me descomponía. La historia y uno. La película es la misma. Pero ni uno ni el mundo siguen inmutables. Una película, para mí, absolutamente feliz, se me ensombreció por la muerte de la princesa de Mónaco. Ya nunca será lo que fue. El accidente de la bella Grace me arruinó para siempre Para atrapar al ladrón. Antes, la veía manejar por esas rutas y era como ver el cuento de hadas, de la mujer que se convierte en princesa. Ahora es la historia de la princesa que se mató en la Costa Azul. ( sigue aquí)