Poemas de Joaquín Giannuzzi
Mi hija se viste y sale
El perfume nocturno instala su cuerpo
en una segunda perfección de lo natural.
Por la gracia de su vida
la noche comienza y el cuarto iluminado
es una palpitación de joven felino.
Ahora se pone el vestido
con una fe que no puedo imaginar
y un susurro de seda la recorre hasta los pies.
Entonces gira
sobre el eje del espejo, sometida
a la contemplación de un presente absoluto.
El instante se desplaza hacia otro,
un dulce desorden se inmoviliza en torno
hasta que un chasquido de pulseras al cerrarse
anuncia que todas mis opciones están resueltas.
Ella sale del cuarto, ingresa
a una víspera de música incesante
y todo lo que yo no soy la acompaña.
Paisaje urbano
Con mis piernas surcadas
por una especie de fracaso placentero
una perspectiva de huesos lentos,
desde la ventana del bar contemplo esta furiosa esquina
donde los átomos se han enloquecido
y se cruzan interminables ríos de motores.
He aquí el mundo
componiendo una música tan excesivamente humana
que un accidente no modificaría la situación.
Yo bebo una cerveza y me pregunto
si valía la pena, si necesitábamos este tumulto,
si este vértigo de la materia triturada es digno de nuestra fe.
Me pregunto también
si está incubando un orden distinto, una
desconocida naturaleza,
donde puedan instalarse los jardines
que giran prisioneros por mi cerebro irritado.
Una noche de julio
Mi padre está muerto a cambio de nada.
Cuando se le helaron los pies
- uñas torcidas de inmigrante -
yo le debía el universo y algunas blasfemias,
y sólo tenía papeles mojados para cubrirlo.
En una despedida que no valía la pena,
que no estuvo a la altura de los hechos,
una noche de julio de 1955.
8 comentarios:
No hace mucho recordaba, no recuerdo bien con quién - débil memoria la mía- uno de estos poemas seleccionados.
Excelente elección de un poeta que no debemos - ni podemos- olvidar, aunque el solo pedía "que me recuerden por dos o tres generaciones".
Le agrego uno de mis favoritos.
MUCHACHA EN UNA FOTOGRAFÍA
La escena ha demandado
mucho cielo para mi gusto, pero la causa
es tal vez una convicción secreta del fotógrafo.
En el fondo, una vibración moteada
de sol, con flores y hojas que se acumulan
hasta obtener una alegría
que no necesita explicación.
De modo que ella esta de pie,
sonriendo enteramente, con un resto
de viento en los cabellos.
Pero mira hacia adentro y se complace
en su anónima carne y supone que la imagen
retiene algo más que su parte mortal.
Si en eso se equivoca es asunto suyo
y nada puedo hacer al respecto. O quizás tenga razón
y de este lado
la superficie de la existencia
me despedaza y devora por dentro y por fuera.
Todo mi afecto
El Viejoleón
Qué placer su visita
Le devuelvo afecto y gracias por el poema, ciertamente hermoso
muy linda seleccion.......
muy lindo blog tambiennnn
saludos!
me gusta joaquín, y Lucía?
Hola a ambos!!
Karen, qué sutil estás!, besos
karen a veces es tan sutil que cuesta entenderla pero después decís ahhh!!! si, ja ja.
Bien Fedro anoche, como lo extrañaba
Hola Carito, me dio mucha alegría verte ahí!! Te extrañaba. Estabas muy linda.
Besoss
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