domingo, 2 de septiembre de 2007

Canción posible


Con el recuerdo de tenerlo sentado a mi lado en el césped del Franzini, porque yo estaba con Ilse, que lo conocía y él estaba ahí, inquieto y en posición "buda", sin sonreír pero conectado, accesible y ajeno. Esperábamos que Viglietti subiera al escenario, en el ritual del regreso. Ilse le preguntó al Darno por la primera estrofa de "El instrumento" y él cantó a capella para nosotras, mientras Viglietti se calzaba la guitarra y empezaba a cantar desde el escenario, algo que Eduardo aún no tenía permitido hacer.
Así, con ese recuerdo, recibí en marzo la noticia de su muerte, a la cual no me adapto, como suele ocurrir con las muertes. No quise saberla, no tuve ganas ni espacio para sopesarla porque me aturdían otras  menos corpóreas o porque la suya traía demasiados trenes y encadenamientos.
Ahora, como suele suceder, una cosa trae la otra, la noticia vuelve y uno se resigna a comenzar a aceptarla.

El año pasado vi que en su blog, Fabián Casas mencionaba la música del Darno. ¿Dónde se consigue?, preguntaba. Y también ¿cómo localizar a Darnauchans?, dónde vive?, se lo puede llamar por teléfono?.
Ahora, desde ese marzo de este 2007, sólo se puede (aún con lo que son sus discos, cabe ese "sólo" cuando falta la presencia) retomar "Sansueña","Nieblas y neblinas","Zurcidor", "El trigo de Luna" y tantos. Sus canciones emblemáticas y las menos difundidas que siempre parecen las mejores, como "Un transeúnte". Sus más recientes canciones sefaradíes. Su rock y su milonga. La musicalización de algunos poemas como "Miente", de Francisco de Icaza. La dulzura de las melodías y al mismo tiempo su facilidad para eludir, casi siempre, los lugares comunes.
Se puede bajar "Balada para una mujer flaca" en el mp3 de tu hijo y que te diga "está bueno el tema del tipo ese que canta raro" y vos te acuerdes de Montevideo, de las clases de teatro con Cerminara, de descubrir una poesía, un ritmo, de Dani y el "repertorio" donde era infaltable "Memorias de Cecilia", de "Épica" junto a la foto de Mariana Zaffaroni, de todos los cassettes que grabó el Gaby, de que vos fuiste, una vez, también, para alguien, la amiga de los mozos.

Algunas letras de sus muchas, muchísimas canciones:
Balada para una mujer flaca

El sol que sale y sin embargo el frío
y por los mundos te busco en vano
entre adoquines de espanto y casas cansadas
y puertas olvidadas de su voz.

Mis pasos suenan en el alba muda
y no hay conejos en tu balcón.
Y la soledad gata mía en el umbral
de una catedral de sueños...

Como quisiera escribir una canción
que te volviera loca
y volarte tres años atrás
mujer flaca.

Que no asesine el movimiento muerto de los días
tus versos limpios en el cementerio
escudriñando entre lápidas severas
el nombre del nombre que tuvo la risa.

Un cielo cínico de planos grises inclinados
cubre la plaza como un cielo raso.
Ya no hay mañana esta mañana por aquí
bajo las rotas mejillas de abril...

Como quisiera escribir una canción
que me volviera otro
o yo mismo tres años mejor
mujer flaca.

De tu ventana hasta aquel jueves santo ¿cuánto queda?
aquel milagro de carretera
con el pulgar paralelo a la sonrisa
y tu temblándome en el costado.

Como quisiera escribir un vuelo
para volver un canto
que nos corra el olvido y el fin
mujer flaca.

El instrumento

Conocerse, claro está
que necesita su tiempo
con años que albañilean
y años de derrumbamiento.

Pero cuando todo es potro
mujer baile vino viento
y la carne nos sostiene tanto más
que el hondo hueso:

¿qué vas a andar preguntando,
si te das por lo derecho?
y es tu voz la que te dice
si la promesa es lo cierto.

Y de pronto se volaron
la mujer el vino el fuego
que sostenía las carnes
el temple del instrumento.

Y en un cantor de boliche
me conocí el ejemplo
ya perdí mi compañera
desatame de este enredo...


Épica

Andarás por algún lado
dándole sentido al aire y a las cosas
justificando la ruta
de los helicópteros y de las palomas.

Irás como de costumbre
en un delirio de abedules y palmeras
restituyendo a la luna
sus antiguas llanuras
su color de estrellas

Ordenarás tu cabello
dibujando lágrimas entre las ruinas
de los silencios del mármol
despejaste los números de tu sonrisa .

Amiga de los ciclistas
de los locos de los osos hormigueros
de los mozos de los mares
de los sueños de liquen
en los ventisqueros.

Sin ti no hay canción posible
ni respira el día sus mejores vientos
y algo con un algo triste
se me posa en los labios
y me da el silencio.

Vas quemándome las dudas
vienes encendiéndome las esperanzas
y te duermes en mi cama
y amaneces despierta, es tuya la mañana..

Eduardo Darnauchans









Aquí el único clip que grabó: "Sansueña", hace quince años, con algunos datos sobre su concreción. Y su cara en la ventanilla, con una expresión que no quiero olvidar. (Gracias Gabriela Onetto)
Aquí, versión en vivo de Épica , que se siente menos pulida que la versión del disco y a su vez más "hablada", pero con la compensación del tono íntimo que hoy lo acerca.