sábado, 25 de agosto de 2007

Cry me a river


Autorretrato de Dora Maar, a finales de los años 40 en su casa de París
donde vivió recluida desde que se separó de Picasso.


Ayer encontré un comentario sobre una nota de El País de Madrid, con estas fotos de Dora Maar (Theodora Markovitch) y alguna información sobre su vida: 1907-1997, parisina, de padre croata y madre francesa, vivió en Argentina su infancia y adolescencia.

La primer foto la muestra íntima y triste. Su historia y los relatos sobre su personalidad la presentan extravagante, poco convencional.
En la segunda foto, tomada por Man Ray, se la ve junto a Picasso; ella con gesto serio, evidentemente hermosa.

Fue fotógrafa, reconocida y deslumbrante en su época. Al conocer a Bretón, adhirió al movimiento surrealista. Hacía fotomontajes, retratos, desnudos, fotografía callejera, reportaje social.

Amiga más que íntima de Bataille, a quien la une una leyenda erótica de menor cuantía frente a lo que vino después: Dora conoció a Picasso, en 1936.

Se cruzaron en un rodaje de Renoir. Después, Picasso y Paul Eluard hablaban en el café Deux Magots de París mientras que ella, en una mesa cercana jugaba a cortarse con una navaja. Eluard los presentó. Picasso le habló en francés, ella le respondió en el español argentino de su infancia. El se llevó uno de sus guantes, con pequeñas marcas de sangre.

Tuvieron una relación relativamente larga. Central en la vida de Dora.
Compartieron la época más dura: el estallido de la guerra civil en España, los horrores de la II Guerra Mundial, la ocupación de París.

"Era cualquier cosa que quisieras: un perro, un ratón, un pájaro, una idea, una tormenta. Eso es una gran ventaja cuando te enamoras", dijo Picasso.

La reflejó en su serie de mujeres. Al comienzo con sutileza, luego con una deformación perturbadora.
Dora fotografió una por una las fases de creación del Guernica, donde aparece como la mujer que sujeta la lámpara, que lleva la luz.
Pero junto a él, ella se opacó como fotógrafa y se acercó a la pintura, para la cual no tenía el mismo talento.


Dora Maar, 1937

Estando a su lado, Picasso seguía vinculado a sus mujeres anteriores. En 1943 conoció a François Gilot, con quien iba a pasar los siguientes nueve años y a tener dos de sus hijos.
Se distanció de Dora. Siguieron viéndose esporádicamente hasta 1946, cuando rompieron definitivamente. Picasso le regaló como despedida una casa en Ménerbes, en la Provenza francesa.
Theodora pasó por una gran depresión, fue internada. Lacan la atendió. Paul Eluard la acompañó. Finalmente se recluyó en su casa, entre objetos y recuerdos.
"Después de Picasso, sólo Dios", se dice - muchas veces- que ella dijo.


Cry me a river: precioso nombre de una hermosa canción que Romana mencionó y pregnó en mí desde su multiplicidad de lecturas: un fluir de la tristeza a borbotones, una desmesura en la emanación, una creativa traslación de la angustia.