jueves, 19 de julio de 2007

La ofrenda de tus Alasitas


Si fue la ofrenda de tus "Alasitas" con su sueño aletargado en la altura o el tono familiar de las palabras, su mundo no estridente... las remisiones rapaces...
"De algo que el lugar/ahora enferma/es el movimiento", dijiste. Algo aleteó despacio a mi costado. "No hay quien la mire/por eso es más libre". Una voz antigua rondando la casa.

Sea como sea, tu libro apareció hoy, una vez más, en esta noche con antecedentes promisorios para traerme a abrir la fragua.



Mercado
(II)


Cuando hay música en el mercado

ella baila con su pierna más corta

aplaude sin aire

porque tiene milagro

y las coles de su frente sudan

y ella es esa naranja,

ese mango verde y fortuito

que ha caído.


Pasea su pierna por la música,

se desafora,

los niños la persiguen

con sus puños agujereados

y ella los insulta cuando se ríe sola.


- Siempre se ha reído sola

y eso la hace más águila -


María Julia Magistratti

"Alasitas"



Cuadro (maravilloso): "Mujer azul", Merello. Acrílico/lienzo.