Ay, Tarumba, tú ya conoces el deseo.
Te jala, te arrastra, te deshace.
Zumbas como un panal.
Te quiebras mil y mil veces.
Dejas de ver mujer en cuatro días
porque te gusta desear,
te gusta quemarte y revivirle,
te gusta pasarles la lengua de tus ojos a todas.
Tú, Tarumba, naciste en la saliva,
quién sabe en qué goma caliente naciste.
Te castigaron con darte sólo dos manos.
Salado Tarumba, tienes la piel como una boca
y no te cansas.
No vas a sacar nada.
Aunque llores, aunque te quedes quieto
como un buen muchacho.
Jaime Sabines
(Tarumba, fragm.)

3 comentarios:
Guau! El poema, y la foto.
Anita ¿estarás a esta hora en la presentación de Muzzio?
Besos, me voy a dormir.
Uy, Sabines...
Qué bien, qué bien.
Más fiestas como la del sábado y más poetas como estos y estamos hechas.
Señorita rubia: ud. es un solazo.
Roma.
Hola mis lindas amigas. No fui a lo de Muzzio, lamentablemente, sino al Centro Cultural Recoleta.
ESt�s mejor Romita? Te mand� mail. Caro, llamame
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